
Y sólo estaban las luces... encendidas en la pared, el neón no se apagó, pero no quedaba nadie... Desde hoy comienzo un blog anónimo... con historias que contar. Supongo que es más fácil contar cosas cuando uno se esconde... por eso creo el blog, necesito contar cosas a nadie, pero contarlas... escondido bajo la tímida y suave luz de las luces de neón
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